miércoles, 9 de abril de 2014

la felicidad de ser grande

Tristeza me da que no sólo no puedan creer que diga que soy muy, muy feliz, sino que encima me empiecen a dar razones por las cuales no debería serlo, e intenten comparar la adultez con la infancia para fundamentar que la época en la cual dependíamos casi absolutamente de nuestros padres y los grandes era mucho más feliz que esta.

Lo digo y lo repito: la vida se pone cada vez más buena. Ser adulto está de más. Ser libre (sí, ok, en este sistema la libertad es algo relativo, pero igual), poder ser el responsable de la vida que uno construye, tener conciencia y capacidad de elegir la gente, los lugares, las actividades, la alimentación, la ropa, los libros, los sitios de internet, los maestros, las relaciones para con todo lo que ES... Eso es hermoso!!! Y es lo que uno va ganando con trabajo, con amor, con maduración y con el entendimiento de que la vida es propia, este cuerpo es propio, y uno tiene que luchar por eso, pensar, construirse, cambiarse, hacerse cargo.

jueves, 27 de febrero de 2014

breve carta para Aleksey



Ale,

No podrás entender de lo que estoy hablando hasta que a vos te pase. Es algo realmente impresionante, y uno se sorprende cada vez que sucede, porque el sentimiento es tan enorme, tan abarcador de todo, tan excitante, siempre tan nuevo! Cuando te enterás que en el vientre de alquien se está gestando un niño, en tu corazón se empieza también a gestar ese nuevo hijito.
Primero es idea, ¿cómo serás vos? ¿cómo serán tus padres siendo padres? ¿cómo seremos nosotras siendo tías? ¿qué nos pasará a todos cunado llegues? Palabras palabras palabras. Curiosidad, misterio y palabras. Hasta que un día, de repente te diste cuenta y estás esperando un sobrino, un hijo, un niño, un hermoso ser humano chiquititito y lleno de increíbles novedades, los amigos haciéndose padres porque ahí viene el sol, tendremos un bebé en la familia y lo amamos porque es de todos, porque es pequeño, porque nos necesita, porque lo necesitamos, porque simplemente lo amamos, con todo el corazón, con un amor que arrasa con cualquier miedo y duda, parece inmenso y suficiente... ¡ES inmenso y suficiente! Porque se precisan niños para amanecer, porque vendrás con un pan bajo el brazo, porque vendrás, porque vendrás, simplemente vendrás y la vida es vida.

Vos ya estás por nacer y te estamos esperando con ansiedad. Me di cuenta hace un tiempo de lo mucho que te quiero y te espero, de la emoción llena de lagrimitas calientes que me nublan un poco cuando pienso que estas acá, con nosotros, y que en cualquier momento conoceremos tu cara, tus manos, tu olor, tu pelo, tus encías desdentadas, tu pequeña lengüita de bebé cuando llores a grito pelado y tus involuntarias sonrisitas. De la maravilla que implica tu nacimiento, porque es el tuyo y al mismo tiempo es todos los nacimientos. Sos vos y somos todos, vos naciendo y todos los hijos del mundo en vos. Inmersa en este sentimiento, como si me hubiera zambullido en el mar, leí un libro donde alguien hablaba sobre las primeras palabras que los seres debieran recibir al llegar a este mundo y también al irse: te amamos y estamos contigo en este viaje.

Y te amamos, Ale. Desde el día cero. Quiero que sepas que llegaste a este mundo siendo amado, y que sí, estamos contigo en este viaje y en todos los que harás. Nosotros, todos; los que estaremos un tiempo, los que estaremos siempre y los que estarán después. Te amamos. Y no puedo esperar a tenerte entre mis brazos.

Tu tía Reni.

martes, 4 de febrero de 2014

Calendario Sabático!


¿Qué no ha pasado desde que empezamos este nuevo almanaque del 2014? Tengo la sospecha de que para ustedes también viene siendo, como dicen unos amigos míos, intenso. Y tengo otra sospecha más, para no quedarme timidona: me parece que se vienen más y más cosas para marcar en el calendario... y no fue por eso que me invitaron a participar en el calendario 2014 de Sabático, pero everything happens for a reason, no? Bueno, no sé, me gusta creer que sí, y creo que no sólo voy a guardar el calendario por preciosón, sino porque voy a marcar muchas muchas cosas buenas buenísimas en él! Por ejemplo la licencia, el pronto nacimiento de mi primer sobrino (de mentira pero de verdad) Aleksey, y algunas cosas más que ya empiezo a hacer ejercicios de visualización ohm ohm para que sucedan...

Me tocó el mes de febrero, que para mí y tantos otros significa carnaval...
El carnaval para mí son las noches de calor en la casa de mis abuelos, durmiendo en el sillón, y mientras miro fijo los circulitos de luz que se forman en la pared por los agujeritos de las persianas, escucho que desde el cuarto de ellos suenan las murgas concursando por la radio; es la época en que existían tablados con bombitas amarillas, es la primera vez que fui al concurso en el Teatro de Verano con mi mejor amigo y todos los desfiles de llamadas que recorrimos juntos después.
En realidad, no soy muy fan del carnaval, pero me gusta, me llega, lo siento parte de mi identidad y de mi vida, y también sé que es un momento importantísimo del año para muchos otros uruguayos, por eso quise trabajar esa temática al ilustrar el mes de febrero, pero agregándole un personaje de mi universo, para también invitar a quienes se sienten ajenos a esta costumbre tan divertida, a que se animen a probar el borocotó y las caras pintadas, al menos un ratito mientras organizan el mes. 

 
Pueden ir viendo las fotos que los felices usuarios del calendario van mandándonos en este link, y si quieren adquirir uno para sus hermosos hogares, estudios u oficinas, me pueden mandar un mail. Espero que, si lo tienen, este no abominable hombre de las nieves peludo y blanco y los estandartes de luna y estrella los acompañen todo el mes desde ahí con colores, alegría y todo el barullo feliz del carnaval!

jueves, 9 de enero de 2014

Es un milagro de amor.

Si el Universo es abundante y al dar abro la mano para recibir, también quiero darles a todos mis sentimientos y mis pensamientos.
Soy esto, nada más, ni siquiera puedo hacer arte con lo que veo, escucho, siento, respiro y vivo, y es tan, pero tan, tan vasto. Tan vasto, tan inmenso, tan insignificante y maravilloso a la vez. Soy esto que a nadie le interesa. Soy unos ojos y unas manos y unos oídos y unos poros y una nariz y un cuerpo maravilloso percibiendo la vida. Y la vida es magia. Existir es magia y es, como me dijo mamá con los ojos brillando al recordarme la canción, un verdadero milagro de amor. Mi vida es un milagro de amor y respirando ese milagro voy cada día, y quién dijo que los milagros son fáciles, los milagros son milagros.
Abro los ojos y abro la boca. Estiro los dedos y escribo. Soy alguien, soy todos, soy nada y soy nosotros. Y dándome en la seguridad de que nadie podrá herirme por ser mi corazón hermoso intentando iluminar para iluminarse, encontré los corazones más hermosos, y al hombre más sabio y dulce del planeta tierra, para girar de la mano en este relajo, sabiendo que juntos somos la esencia del Cosmos mismo, y que la Verdad que yace en nuestro abrazo es lo más inmenso y pequeño y eterno y efímero y divino y terrenal que haya existido jamás. Y que cada pedacito de mierda mordido vale la pena, porque vivir vale la pena y nacer vale la pena y parir vale la pena y morir, también vale la pena.


martes, 24 de diciembre de 2013

llegó navidad


Yo no tengo ganas de saludar, de hacer una postal, de escribirles a todos. No tengo ganas porque no tuve tiempo para aprontar el corazón para la perorata navideña, de subirme al carro (¿o al trineo?) navideño, de pensar en Jesús y en los jazmines, no tuve tiempo para hacer un balance ni una reflexión, llegué acá corriendo, pasé diciembre sin pensar porque no podía hacer planes, porque no sabía si sería hoy, o ayer o mañana que mi abuela finalmente pasaría a otro plano. Aún no sé si pudo hacerlo, y eso no me deja festejar. ¿Cómo se le da un cierre a todo esto que ha pasado? Diciembre de 2013 fue cuidar a mi abuela y acompañarla hacia la muerte, en su casa, como ella quería. Viendo cómo cada día podía hacer algo menos, cómo cada día se alejaba más de nosotros y todo se ponía más duro y complicado, hasta que el viernes vivimos un día terrible, el último. ¿Cómo cierro el año después de eso? Lo claro es que no se cerrará en un día comiendo pan dulce. Pero sé que la vida sigue, los sueños y proyectos siguen, y siempre algo o alguien tiene que morir para que el mundo siga girando y los demás sigamos caminando. Está muy claro. Pero no me sale dibujar un papá noel, no tuvimos tiempo de armar el arbolito, apenas pudimos comprar los regalos, apenas pudimos resolver qué comeremos hoy. Hay que decantar las emociones y las imágenes fuertes que vivimos estas últimas semanas (y aunque haya sido terrible por momentos, no me arrepiento de nada, asistir a un moribundo es muy duro pero hoy somos mucho mejores seres que ayer, y cuando entienda el proceso en el cual mi abuela decidió que quería morirse y finalmente lo hizo, tengo que escribir un libro), dejar que el año termine para entender una etapa que se cierra para que otra florezca, y seguir con más fuerza, con otro entusiasmo, en otro terreno, con otras responsabilidades y sin los domingos cerca del limonero y el jazmín y tus mates. Hay que seguir, sin vos pero con todo lo que nos dejaste, que tiene que ser aire bajo las alas y tierra para los pies, pero no un ancla.

Sé que son cosas muy íntimas, pero sé que son cosas que a todos les han pasado. Y al que no, pues ya le va a pasar. La muerte es. Y es inevitable, y nos va signando la vida, que es dura y que nos duele, pero que al mismo tiempo es hermosa y vale la pena con todo su trabajo y sudor, y con toda sonrisa enorme y los besos y los bebés chiquititos y las carcajadas cuando nos tentamos diciendo pavadas, y la música, la música hermosa, y los abrazos de los amigos que te entregan el corazón, los ojos desbordados de felicidad cuando nos amamos, las manos fuertes que te sostienen siempre que las necesitás.

La vida es dura, es jodidísima, pero por algo los días pasan de a uno. Así que ahora sí, es 24 de diciembre de 2013, llegó la navidad, ya se ha muerto mi abuela, pero vamos a estar en su casa cerca de su jazmín y sus agapantos, estamos acá y estos somos hoy. Mañana veremos, cuando podamos, veremos.

No tengo ganas de saludar por navidad. Espero que sea un día lleno de amor, espero que todos estén bien, pasando la noche con quienes de verdad desean, disfrutando, comiendo cosas ricas, sintiendo la abundancia de la vida, sabiendo el gustito de la felicidad. Hoy es hoy. Que pasen una hermosa nochebuena albergando en sus corazones todas las cosas que agradecen vivir y haber vivido. Ahó metakiase.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Tenemos un propósito


"Aquí, en el Cielo y en la Tierra nos encontramos de nuevo caminando, pero con conciencia, con claridad. Tenemos un propósito por el cual estamos aquí. El propósito de ser claros y verdaderos, de ser concientes de estar en una buena relación con todo lo que existe; con lo visible y lo invisible, con el Misterio de la vida."
Aurelio Díaz Tepankali

"Porque hay que entender que nuestra vida puede ser sagrada en tanto uno la viva así. Si uno ve que las cosas son vanas y tiene pensamientos vanos, la vida se convierte en ello. Pero si uno hace de cada instante de su constante caminar en la tierra, que es lo que nos alberga, algo sagrado, seguramente vamos a sentir que la naturaleza en pleno se comunica con nosotros”
Amarumayu

Mientras escucho cantos lakhota y afuera se va la tormenta, pienso en todo lo que tenemos para estar agradecidos, y cómo, realmente, la sensación de agradecimiento y la abudancia caminan de la mano y están ahí, esperando que les demos un lugarcito para estar mejor. Es difícil todo, sí, es, muy. Hay días que duelen como si uno tuviera que parir un cascote por la boca, días en que todo resulta francamente incierto. Y en esa incertidumbre también puse mi agradecimiento, porque la incertidumbre puede estar llena de miedo y duda, pero también está llena de esperanza; y otra vez apostamos a la vida, a la duda de esperar lo que el Cosmos tenga para regalarnos, y no a una certeza miserable, a la simple queja. En el momento de desasosiego también florece confianza en el Misterio, vamos a pedirle pistas, vamos a pedirle ayuda y seguro nos la va a dar!
Cuando la brújula empieza a enloquecerse y parás, respirás y te das cuenta de que no se perdió el rumbo, sino todo lo contrario, el rumbo está claro, y es hacia adelante, juntos y para cumplir nuestro propósito: ser claros y verdaderos, ser concientes de estar en una buena relación con todo lo que existe. 
No sabemos cómo resolver problemas mundanos, cómo en este mundo lograremos tener lo que necesitamos. No sabemos cómo pero sabemos que estamos bien, poniendo el corazón, dejando que nos guíe en todas nuestras relaciones, con los amigos, con nuestro ser amado, con nuestro trabajo, nuestro hogar, nuestra familia, los animales y las plantas, porque somos nuestras relaciones y debemos cuidarlas como lo sagrado que son. Es el único trabajo que tenemos, el más sagrado y el más importante, lo que damos a nuestros hermanos y lo que dejaremos a quienes nos sucedan. Doy gracias por poder verlo y cumplir mi propósito, por sentir que lo tengo en este mundo tan perdido, por la confianza y el amor que siento del cosmos en nosotros.
Todo va a estar bien, todo va a estar bien, todo va a estar bien. Aunque necesite un par de días para sentirme así, aunque duela todo y por momentos luzca tan pero tan absurdo, tengo Amigos que me recuerdan que soy todas estas palabras cuando yo lo olvido, tengo tu amor invencible, que estuvo ahí desde siempre, para no olvidar mi Verdad de sol y llanto, de risa y barrio, de dolor y felicidad, de vida misma. Todo va a estar bien om todo va a estar bien.

fotos: plumerillo en la charqueada, departamento de treinta y tres; paulino y yo tras el mismo árbol (porque te amo y sos luz sagrada en mi vida, gracias por caminar conmigo, me hace feliz darte amor)